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Artes y Oficios
Los telares y las ruecas
Desde la antigüedad, cuando aparecieron las técnicas del tejido con lana de camélidos, su laboriosidad, el arte e identidad y por su excelencia en el producto se denominó a esta zona cumbi o chumbi pirka, determinación al tejido fino, realizado sosteniéndose en la pared. Artesanías textiles confeccionadas en los telares de cintura, utilizado por los pueblos pre inkas y a través del empelo de la técnica del amarre.
Existiendo los tejidos decorativos, empleados para sujetar las vestiduras familiares y trajes ceremoniales, elaborados con diferentes diseños, se desarrollaron los finos tejidos, los cuales aun se mantienen latentes, admirados, debían haber expresado, “trae consigo, hilo y carrete”, en alusión a la labor concentrada, de los caris o varones, quienes han desarrollado destreza del tejido, un sano orgullo, el demostrar sus habilidades, los encantos, la habilidad heredada y las técnicas utilizadas, las cuales no han sido solamente un arte de laboriosidad en los telares rústicos, sino también lo es una actividad económica.
Sujetado con el cuerpo, mediante un fragmento de cuero, denominado trapiche, con los pies extendidos, se dedica a tan testada labor de ir entrelazando, las hilachas que van y vienen en su sin fin de hileras, simples o dobles, ligadas y separadas minuciosamente por los finos palillos, comprendidos como la; illahua, la juca, con la callhua se jaitari o presiona.
El artesano posee gran numero de elementos, útiles en su labor, y existen las callhua de dimensiones, grandes, chicas, medianas, construidas con el material de chonta.
Con los tactes o estacas colocadas de forma horizontal y vertical, en los que se envuelven los hilos, valiéndose de los demás aparejos, se va jaichando o cambuando, mediante este trabajo minucioso, de concentración, tiempo necesario, y obrar con los conocimientos de tan laborioso arte, se tejen piezas de formas y diseños únicos; alforjas, mantas, bufandas, ponchos con cuello y con capucha, chalinas, juajas, sinchas para los caballos, retrancas, baetas de las cuales se confeccionan las; polleras, sábanas, llacota o lliglla, rebosos y las baetas para envolver a las huahuas.
El material utilizado, es el hilo la lana de los camélidos. Los hilos de colores van dando una variedad de combinaciones, matices, se realiza con trama, estambre e hilo torcido (doble hebra), comúnmente una cobija normal (grande) se confecciona con nueve libras y media de hilo, el peso al terminar es el mismo, se trabaja en dos callhuas para después unir y formar la cobija.
Las alforjas en cambio van formando en su tejido, una división central, la cual permite dar la abertura del intermedio, en la cual se introduce la cabeza y se logra cargar la alforja, los ponchos desde la preparación de la lana hasta su tejido en el telar, se realizan también en dos callhuas y se unen al fina, se teje el cuello, otras veces la capucha y se coloca, pueden ser grandes, medianos y pequeños, varia al gusto de quien va a utilizar, se pueden adquirir de diferente diseños, con o sin flecos y los finos tejidos, para los gustos más exigentes, se trabaja en hilo de orlón, los poncho, bufandas, chalinas, juajas, entre otras prendas. (Comunicación personal Celso Lituma).
Anteriormente se confeccionaban los saquillos y alforjas, Las alforjas, que son utilizadas, para transportar productos de una manera equilibrada, puesto que permite llevar cargando, sobre la espalda y pegado al pecho, esta artes se confeccionaron anteriormente utilizando la cabuya, obtenida del penco de castilla.
El avance de la ciencia, el modernismo y las nuevas tendencias textiles, han ido dando un giro y los artesanos, son quienes han optado por aparatos más cómodos, utilizar el telar de pedales, el cual debió ser el producto complementario de moción, que surgió en secuencia del telar de cintura, posee cualidades similares, se pueden realizar trabajos paralelos, con pocas y definidas diferencias, entre el telar ancestral (cintura) y el moderno (pedales).
Sin embargo es un deleite el rememorar los sonidos del telar, aquellas misteriosas urdimbres, la rebobinación, los hilos entrelazados sigilosamente, el estambre liado y extendido por las perchas, para pasar la trama y con el peine ir asegurando y con la fuerza de las manos presionar las hilachas entre si; aquellos esqueléticos ares de madera, pedaleados con los pies, para alternar las hileras y dar paso a las lanzaderas, con la baqueta, dando el terminado de la obra, de vez en cuando utilizando las bolas de cera, para evitar que se enrienden los hilos, que corra, pase y cruce la lanzadera, que van formando minuciosamente lo mas galán, una tracción con las manos, la mente, la vista, la inteligencia, una mágica relación de concordancia, entre el arte, el diseño y el artesano.
Aquellos diseños, admirables, que fueron el producto del esfuerzo y los largos procesos con los hilos que se urdían, tejían los más bellos lienzos con un abanico de vivos colores; los hilos de lana y orlón se entrelazaban para crear diseños sencillos, coloraciones teñidas o naturales, y confeccionar prendas de vestir, con variedad de diseños, logrando obtener mas finos acabados, para gustos exigentes, con materiales mas propensos y de alta calidad.
Con todo este avance, se han definido, nuevas formas e instrumentos indispensables, con lo cual se logra la elaboración de las obras textiles artesanales, los ponchos, baetas, polleras, cobijas, chalinas, calzones y rebosos.

Vestimenta
Durante todos los tiempos, se han utilizado, diferentes formas de atuendos, (taparrabos), y cada vez de formas mas complejas, por el continuo descubrimiento, valiéndose de su entorno natural, han ido discurriendo y formando un sinnúmero de prendas de vestir, mediante el uso de pieles de animales como, leopardos y venados. Con la introducción del ganado ovino que se adaptaron a los diferentes espacios climáticos, se han multiplicado con ligereza. Aprendieron entonces el manejo de la oveja, y la lana se convirtió en principal materia prima, para la elaboración de sus vestidos.
La ropa para los caris o varones, capas, calzones, cutanas o chalecos, se utilizaban gorras durante la noche, para cubrirse la cabeza y poder descansar, debido al penetrante frío; con las juajas o fajas delgadas se ceñían los calzones, anacos, envolvían las baetas de las huahuas o niños tiernos; empleaban el cungacuello o bufanda; los sombreros construidos con tamo de las gramíneas y de hilos de lana, tejidos a mano, valiéndose de palillos; los zamarros, confeccionados con los cueros de res, para cabalgar, estos cubrían de las intemperies.
De las huarmis o mujeres; anacos, polleras, esta a su vez se amarraban con las reatas, bejucos y las piolas de cabuya, dando vueltas alrededor de la cintura, cuando caía o existía shulla (roció) o el paramu (llovizna), se arrullaban, levantando a la altura de los mucus o rodillas, para evitar mojarse; las enaguas, llicllas y rebosos, prendas de lana, tejidas en los telares de cintura, recortadas de forma rectangular y los cuales después de a remojar con agua caliente, valiéndose de un mazo de madera, daban golpes sobre la lana mojada, e iban doblando hasta terminar en un pequeño recuadro, dejarlo prensada con un peso encima, por un lapso de tiempo (15 días), después desdoblarla y el reboso estaba preparado. Las llicllas mas sencillas, se confeccionaban de la misma lana, recortándole de centímetros y en forma rectangular, con un ligero bordado y con ribetes de colores llamativos para evitar que se deshile, convertida en una prenda utilitaria en las danzas y comparsas, las cuales cubren la espalda; los cungapechos o sostén y el tupu o agujón que sostenía las prendas que cubrían la espalda (reboso-Lliclla) en las épocas de fiestas, en otras ocasiones esta pieza bien podía, servir como un arma de defensa, con los pétalos secos del latig, esos palillos delgados, utilizados como agujones, afilados en un extremo, con los espinos y la cabuya obtenida de los pencos, se sostenían diferentes prendas, en especial las que cubrían la espalda.
Los colores de las diferentes prendas de vestir, fueron naturales, acorde al color del hilo de la lana de la oveja (negro, blanco); con el tiempo, se ha ido implementando el teñido, utilizando elementos obtenidos de la naturaleza, con las cáscaras de los troncos, las hojas, raíces y plantas fueron utilizados para el coloreado. Podia variar su coloración, de acuerdo a cada gusto, se utilizaron las cáscaras molidas del árbol de garau, para obtener una coloración rosado-purpura; con la bura chancada, una coloración patito, semejando un tono verde oscuro; con la panta del piñan, el eterno color negro; con el nogal, coloración café obscuro. Sin embargo eran tintes seguros, y duraderos que resistían al agua y al tiempo y mientras continuaba el proceso de descubrimiento, aparecieron los nuevos y tintes (anilina), en un principio los colores mas comunes a utilizarse fueron; el aromo o anaranjado, lila o morado, rojo y negro, se teñía el hilo antes de llevarlo a los telares, la mayoría de las prendas que presentaban estas colores, fueron teñidos, antes de su elaboración, desde los atuendos mas sencillos y pequeños, hasta terminar en las grandes piezas, de preferencia de las prendas de las huarmis, porque de los hombres era sencillo (colores de la lana de oveja, calzones de color negro y blanco).
El calzado aparece en épocas recientes porque antes la gente no usaba zapatos, se caminaba a casha pata o pie desnudo. Los pies se habían acostumbrado a la dureza de los caminos, con el pasar de los tiempos se utilizaron las oshotas o calzado estilo sandalias, construidas de un pedazo doble de cuero de res (dos plantillas), figurado a la planta del pie y sujetada de adelante por la mitad, hacia atrás (costado) con un pedazo de beta delgada, otro pedazo, en la parte posterior, después se han construido oshotas de caucho.
La mujer cumbeña aún utiliza las típicas prendas de épocas pasadas, a pesar de los intensos procesos de cambio cultural en la cual nos encontramos; se puede observar luciendo elegantes polleras bordadas, bolsicón, y los días feriados o en ocasiones especiales, utiliza el paño de cachemir con el escudo del Ecuador bordado, de variados colores (blanco azulado para matrimonios, bautizos, primeras comuniones y confirmaciones; y, de rojo con negro para fiestas cívicas o patronales), con delicadas blusas y zapatos tejidos estilo sandalias de cuero.
La vestimenta del hombre consiste en pantalones de casimir, gabardina o poliéster, de doble prensa y bastas anchas; son pocos los que utilizan el poncho de lana; y, sus sombreros son de paño de variados colores. En los últimos tiempos, entre los jóvenes de la parroquia existe una fuerte tendencia a utilizar ropa estilo americano, en especial pantalones jeans.
Comisiones
Ecología, Vida y Medio Ambiente
Épocas, siembras y cosechas
El hombre andino se despierta y se levanta apenas que los rayos del sol aclaran la noche, es decir, de madrugada; y antes de que bañen la cumbre se encuentra junto a sus animales y cuando en la tarde se va el sol, se despide agradeciendo por un día más de progreso brindada, y cuando ya no hay presencia de sus rayos y llega la noche, entonces es el momento del descanso físico.
La labor agrícola, es el sustento diario, del cual se obtiene lo necesario para subsistir, el sagrado alimento para todos, puesto que trabajan desde niños hasta ancianos, cada quien a su medida y posibilidad, y sin ningún exceso. Las estaciones del año y los tiempos de siembra y cosecha, están marcados por los ciclos celestes de ciertas estrellas y constelaciones, de solsticios y equinoccios, la chakra, la cual se designa, a la variedad de cultivos en una misma melga, divididos por los cashiles, permite la interacción de las plantas y se favorecen entre si, adquiriendo el nutriente del suelo. Las siembras se realizan con frecuencia rigiéndose a los calendarios festivos de los santos, los meses de; Mayo, Septiembre, Octubre, Noviembre y Diciembre, (siembra de Sta. Teresa, Mama Rosario, de las almas, del niño), en las diferentes áreas, desde las planicies hasta concluir en las laderas, el producto a cultivarse varía de acuerdo a las condiciones geográficas, climáticas, las épocas de las heladas y el verano de las almas y del niño, en las zonas altas se deposita la semilla mas antes y en las planicies un tiempo después, el cultivo de las chakras es testimonio del dominio que poseen en la selección de semillas (escogidas y de excelente calidad), pues en una sola plantación, van depositando una variedad de especies (maíz, haba, frejol, arveja, trigo, cebada, kínua, melloco, oca, chio, lenteja).
Las labranzas han sido muy cuidosamente realizadas, evitando coincidir con la época de luna tierna, por no ser adecuada para la siembra, la planta del maíz crece sin obtener ningún fruto, solo bucha o atupa (vacío), por tal motivo se rigen a los movimientos lunares y también se evita aporcar las chackras. Las cuatro bases fundamentales del cultivo, en sus determinados periodos, después de haber rotado la tierra, depositar la semilla y ver crecer, retirar la maleza de sus alrededor y remover el suelo de su alrededor, estando en su estado de madurez, retirar las hojas y residuos innecesarios, permitiendo un desarrollo y esperar con paciencia su estado de maduración y proceder a la cosecha.
Durante las cosechas, se acostumbraba a prestar la mano en las mingas y presentes en el lugar del fajina, se apilaban de acuerdo al producto y por la abundante cantidad de frutos, lo arduo de transportar, las plantas de maíz se calchaba y arrumaban y después de deshojado se construían las parvas, con las matas secas del maíz, y con las gramíneas, después de cosechar se levantaban las parvas y posteriormente procedían a trillar, depositando las gramíneas sobre las eras o pequeñas planicies, construidos junto a los sembríos. Después de recolectar, algunas personas se dedicaban a chalar, las mazorcas de maíz y espigas de cereales que se recogían en el campo cosechado.
Por la cuantiosa cosecha, los productos secos, desgranados o aventados, se guardaba en los taquis y graneros separados por utilidades, inclusive llegando a poseer un almacenamiento separado por cosecha de cada año. Esto permitía consumir los que permanecían guardados por más tiempo, durante los periodos de pocas cosechas, por las continuas heladas o sequia, se vendían o compraban la producción a familiares o vecinos de diferentes comunidades o parroquias.
Las mishas, juego de apuestas, de competencia y divertido, entre las personas reunidas en las mingas, durante las cosechas y deshojado, se separaban las mazorcas que tienen un grano negro, en la mazorca de maíz blanco, al término de la faena se nombraba un juez, quien se encararía de contar y dar el veredicto al ganador, y atrapando las mazorcas marcadas, se entregaban al perdedor, a cambio solicitando la apuesta que bien podía consistir en algo, que de común acuerdo ofrecían y debían de cumplir, en algunas ocasiones podía tratarse de un cuy asado, un litro de aguardiente, una gallina, etc.
Los tamos de las gramíneas se utilizaban para cubrir los techos de algunas chozas; servían también de guarida en las picotas de los chanchos, con la calcha o matas secas del maíz, se construían las parvas, y se utilizaba en los periodos de poco pastizal con el propósito de alimentar al ganado vacuno, cuyes y ovejas. Apilada la calcha podía resistir unos cuantos años en total conservación, valiendo como techo de las chinganas.

Herramientas y técnicas de cultivo
La continua evolución de las herramientas, se debió iniciar con el uso de instrumentos sencillos y mientras avanza el progreso, han ido apareciendo nuevas piezas, desde el azadón, zapapico, la lampa, el lampón, la utilización de los bueyes en el labrado de al tierra, con la utilización de materiales mixtos, madera, hierro, cuero y cabuya y la aparición del primer tractor arador (mini canguro) dio su arribo al pueblo, en el año de 1981, para rotar algunos lotes de sembrío y fue un aporte en la utilización de nuevas técnicas.
El arado y el yugo como elementos principales, y piezas indispensables, las cuales forman estos instrumentos de laboriosidad, el arado compuesto por; la cabeza, la manizuela, donde se agarra para dirigir el mismo, la espiga, sobre el cual se lía la reja, sujetada con pedazo de beta o la reja huatana, la tilera, aquello que une y sujeta la cabeza con el timón, donde se apoya pallka que sostiene a la reja, la clavija colocada en los huecos del timón y detrás del bardón.
El yugo, elemento largo, tiene tres divisiones desde el centro hacia la izquierda y la derecha, en la mitad se coloca el bardón, esto permite mediar las fuerzas de los animales y se instala sobre la nuca de los animales de tiro, con las bateas hacia atrás, comprende, el bardón y las coyundas, que se envuelven, cruzan, alrededor de los cuernos y se rematan entre las coyundas.
Con la yunta se rotan los sembríos, en su extensión del terreno, en duros la reja debe ir salido unos centímetros, pero cuando son suaves la reja puede estar un jebe o centímetros (15 cm) afuera, esto también depende de la ocasión, para las rotaciones ordinarias se realiza con el arado de espiga angosta o normal y cuando son las siembras con la espiga ancha para obtener un surco amplio.
El arador dirigiendo a la yunta, animándoles continuamente, con sus incitaciones (jala toro-sube-baja, vira, ushcu, etc), anteriormente utilizaba la garrucha, después la puya y últimamente el juete. La persona encargada de sembrar, en ocasiones lleva migllado la semilla, otras tantas en una canasta alargada, con una división por la mitad, depositado en un compartimiento, el maíz mesclado con el frejol y en el otro las habas, en cada fila va botando la semilla, se forman “melgas” y para determinar los espacios, se colocan los cashiles o hilera, llegando a ser de cebada, trigo, arveja o kinua.

Plantas chamánicas
Los seres humanos, con sus poderes, conocimientos y practicas, establecen un contacto intimo con la naturaleza y el cosmos, para ello utilizan sus saberes y sus ceremonias en diferentes procesos terapéuticos, porque existe la continua relación entre el ser humano con el entorno vegetal, existe el respeto por todo ser viviente, el amor y la bondad, el agradecer infinitamente a la madre tierra y poder obtener de ella las plantas, con las cuales se logra un cambio durante la limpias, baños y rituales, realizadas por los virtuosos sanadores.
La chillka o ayahuasca andina, el sauco (blanco-negro), el huandug, santa maría, ruda, altamisa, poleo, hinojo, chichira, moradilla, laurel eucalipto, ortiga, moradilla, shadan.
Plantas medicinales
La vida cotidiana del habitante andino, esta vinculada con los beneficios de la naturaleza, de la cual extrae las plantas con innumerables propiedades curativas, con las cuales se sana de las dolencias y malestares, sea en cataplasmas, baños, infusiones, cocimientos o brebajes.
Los males de estomago se curan con wallua o kulín, las inflamaciones externas e internas con el matico, los males del pecho con el patakun panga, los hepáticos y renales con el gañal, los dolores de parto con agua de flores de pichul, se cura el sarampión con el agua del piqui sacha y se previene la infección de las heridas, la hemorragia con el sumo chancado del geranio y el sauce negro, desinflama los intestinos y cura el hígado inflamado con el sumo y bebida del diente de león, la gripe con el agua hervida de la flor u hoja de la borraja (blanca-morada), el empacho de los niños, con la bebida (agua) mesclada de la alverjilla, flor de mortiño y piqui sacha, eucalipto (eucalyptus), con las ramas cuando están tiernas con el cogollo, se utilizaba para hacer infusión y beber como prevención para la gripe y baños para curar los fríos concentrados, desinflamante, el agua del shullu, mesclado con las perlas de la grama, el cubilan, la trencilla, tipo, poleo y el molle, juntos en agua para bañar en la dieta al dar a luz, yacu mullu, chancado y con el sumo, bañar para curar el cogido del agua, manzanilla, en infusión para tomar, hervida para curar los golpes, chancón y herida, ortiga, dolores reumáticos, en los golpes chancado y mesclado con panela, con el agua de la raíz se cura la tos, tilo, con la infusión de la flor, se toma el agua para la tos, la huallua para la infección, la flor del mortiño, en agua, desinflamante de los intestinos, el pururuc, el agua de este monte cura el cólico por la comida o frio, el tipo y la salvia, su agua cura el frio, llantén, suspensión de diarrea y desinflamante, el lirio, bañar para curar el susto y soplar con flores de santa maría y un poco de aguardiente, con el sumo calentado y colocando en paños del escancel y la lechuguilla, con el cual se evita la gangrena.
Plantas alimenticias
Plantas de la identidad local, heredada desde épocas remotas, todavía forman la dieta alimenticia, la presencia de plantas originarias de los andes, las que se cultivan en periodos continuo o estacionales, a diferencia de las que se puede obtener directo desde la floresta.
Maíz, papa, shulalag, ají, oca, kínua, achogcha, chocho, mellocos, poroto, calabazas, mora, tocte, capulí, gullán, aguacate, sambo, zapallo, achogcha, chocho, higo, frutilla, simbalo, uvilla, jalo.
Plantas ornamentales
Los espacios adornados con plantas, cuyas flores resaltan la belleza del panorama con sus formas, cientos de vivas colores y algunas veces, emanan el aroma natural de sus capullos, en las épocas de floración, están presentes en estado silvestre, en los jardines y en las plantaciones; la chillka, retama, sigsal, geranio, clavel, rosa, pensamiento, azucena, lirio, salvia, laurel, gañal, bura, orquídea, zarcillo, quilluyuyu, flor de Cristo verbena, diente de león, latic, gladiolo, malva, pepino y una interminable variedad de especies dispersas en todas las direcciones de la extensa geografía.
Plantas utilitarias
Las extraordinarias formas y métodos que el hombre descubrió para adornar y colorear sus prendas, las obtuvo del entorno vegetativo, se valió para ello de raíces, tallos y hojas, garau, bura, nogal, piñan, colorearon los hilos y dio coloración a sus prendas, distinguiéndolas entre si, encantaron al campesino.
El gulag blanco, el atuk chogllo y el turpag, sirvieron para lavarse el cabello, chancado y frotando en el pelo, permitían dejar limpio y evitar las enfermedades del cuero cabelludo y nutrir el mismo.
El penco blanco, rajado sus hojas, colocado en grandes pozas por varios días durante el proceso de podrido, retirado y secado, con el cual se confeccionaban las soguillas, sogas, hilos con que se confeccionaban las alforjas y los saquillos, a mas de servir para otras utilidades, y artes decorativas; las hojas desechas y rajadas del penco negro, de las cuales se obtenían las cabuyas, con cuyas hebras sujetaron los carrizos y la duda, durante el enchacleado de los techos de las casas.
Las diferentes especies de bejucos, obtenidas del entorno vegetativo y los más utilizados por su flexibilidad y durabilidad, son el shiushi, el yaguir, achogcha y el chillco. Los bejucos elaborados como aros, de acuerdo y de medida al asiento de las ollas y los huallus, permitían mantenerse equilibrados sobre el piso, construir y amarrar, las quinshas, chozas y formar los aros, en el interior se colocaba la leña hasta llenar el espacio circular, de forma aprisionada y poder transportar, las cardas de leña, de manera individual o en las acémilas.
Sistema de agua potable de cumbe
En la actualidad contamos con dos sistemas, cada uno cuenta con su debido tratamiento, lo que es técnicamente necesario para que el agua sea segura para el consumo humano; pero el caudal no es el adecuado para la demanda de los habitantes de la parroquia Cumbe, solamente se satisface el 25% de las necesidades de la población, razón por la cual han surgido problemas para el abastecimiento poblacional.
Como ejemplo, el proyecto del Chorro, plan que pretendía abastecer a los sectores más altos de la Parroquia Cumbe, el mismo que fracasó por el levantamiento de la población por no ser equitativo, ya que obviaba varios sectores y que hoy con el nuevo proyecto apunta a servir a todos los rincones de la parroquia,
Razón por la que la empresa ETAPA y DASC comienzan a buscar mecanismos de adjudicación de varias de las micro cuencas (vertientes) existentes en nuestra jurisdicción. Tramites que fueron realizados mediante la Resolución 0143C.N.R.H. Consejo Nacional de Recursos Hídricos, entidad encargada del manejo hídrico.
Después de obtener las adjudicaciones, el Directorio comienza a trabajar en los estudios técnicos para tener el agua potable en toda la parroquia Cumbe, la que fue efectuada por el Ingeniero Diego Zhindon, contratado por la empresa ETAPA, estudio que fue analizado y socializado a través de un diagnostico participativo a nivel de todos los sectores de la parroquia, resultados que establecen la ejecución del proyecto de manera urgente, el que abastecerá a los 6.000 habitantes de la población Cumbeña, estudio que fue entregado aproximadamente en un año.
Junta Parroquial y la Empresa Etapa EP.
Instituciones que de una manera coordinada, comienzan a buscar alternativas de financiamiento para este proyecto que tiene un monto de $1.376.429.85. Es por ello que la empresa ETAPA gestiona al Banco del Estado el financiamiento del 60% del monto total del proyecto. Estableciéndose responsabilidades de la siguiente manera:
Banco del Estado: 60%
Junta Parroquial, Directorio del Sistema de Agua Cumbe y los usuarios aportarán $ 349.000 dólares.
Ejecución del proyecto
Se comienza con la construcción de las captaciones y una minga de involucramiento de toda la parroquia donde participan Instituciones: Municipio de Cuenca, Empresa ETAPA, Banco del Estado, Junta Parroquial y 3.000 usuarios de la parroquia. Lo que constituyó una gran satisfacción que nunca olvidaremos como la excavación, tendido de tubería, relleno de zanjas y la mesa pampa en los almuerzos comunitarios que sembraron la unidad y confraternidad
Proyecciones
Todos los usuarios seguros de contar con el servicio, empezamos un proyecto de manejo de cuencas hidrográficas que permitirán: proteger, conservar, reforestar, capacitar, incentivar y concientizar de que todos los propietarios de la zona de aporte y usuarios del sistema de agua, tengamos las responsabilidades de apoyo para este proyecto que se viene ejecutando con el apoyo técnico de la Empresa ETAPA.
Gestión
Se viene gestionando la adjudicación de la vertiente Ucururo con las servidumbres de todas las captaciones y conducciones, la construcción de 5 captaciones que posiblemente se construirán para el nuevo proyecto. Que con ello aseguraremos agua para nuestro futuro.
Administración
Esta manejado por un Directorio; el mismo que esta conformado por cinco miembros, los cuales fueron electos democráticamente. Contamos con una oficina técnicamente equipada la que nos permite servir y agilitar la información y atención al cliente de manera eficiente.
Operación y mantenimiento
Contamos con personal capacitado en diferentes instituciones (Consorcio CAMAREN, ETAPA, CGPAUTE), los cuales controlaran y vigilaran la calidad, cantidad de agua y continuidad del servicio, tanto en cobertura, control y regulación del servicio de una manera ágil.
Uso adecuado del servicio
En la actualidad no se podría hablar de un uso adecuado del servicio ya que el usuario hace mal uso del mismo, guardando el agua en tanques, cisternas descubiertas donde el agua esta expuesta a la contaminación, malas instalaciones inter-domiciliarias, desperdicio de agua, al lavar carros, ropa, malos hábitos de higiene, esto hace que las tarifas sean excesivas, por ello que el Directorio de Agua Cumbe debe concienciar y capacitar al usuario para que utilice bien el liquido vital

Sugerencias para el usuario
- Tener una buena instalación inter-domiciliaria.
- Verificar que todas las llaves permanezcan cerradas y que la pluma del medidor no gira para asegurarnos que no hay fugas.
- No lavar carros con el agua de consumo humano.
- Pagar puntual las tarifas de consumo de agua.
- Lavar los tanques de reserva regularmente ya que así garantizamos la calidad del agua.
- Mantener una buena higiene.
Gastronomía de Nuestro Pueblo
COSTUMBRES ALIMENTARIAS
Los derivados del maíz
El mote
Es el alimento más popular y tradicional conocido en nuestra Parroquia, se prepara de diferentes maneras:
- Mote ordinario: maíz cocido con cáscara.
- Mote cauca: maíz que está medio cocido.
- Mote choclo: maíz tierno cocido en un sólo hervor.
- Mote pelado: mote sin cáscara (pierde su cascara luego de hervirlo con cal, lejía o ceniza, fregarlo y lavarlo).
- Mote casado: mote pelado mezclado con frejol o haba.
- Mote pata: mote pelado que contiene las viseras de chancho.
- Mote pillo: mote revuelto con huevo y cebolla verde.
- Mote sucio: mote con cáscara revuelto con la manteca negra de la fritada, (grasa que se deposita en el fondo de las pailas).
- Tostado: es aquel que se prepara con maíz blanco o “sapón” al que se tuesta y se acompaña, en diferentes ocasiones, con variados productos (Encalada, Vázquez 2009, 19).

Los Timbulos
Son una especie de tamales que se hacen con harina de maíz y que tienen en su centro o shungo miel de panela; su envoltura se hace con hojas secas del pukun o envoltura seca de maiz que se guardan de cosechas anteriores. Son en estas hojas remojadas y reblandecidas por el agua, donde se depositan “bolas” de masa las cuales se compactan y se amarran en una punta con delicadas hebras de éstas mismas hojas de maíz seco para luego cocinarlas.
El Tamal
Esta comida envuelta “no es de origen andino ni ecuatoriano, sino mexicano” (Encalada, Vázquez 2009, 5), es elaborada con harina de maíz blanco amasado al que se le agregan varios ingredientes y como shungo se coloca carne de chancho, trozos de huevo, arvejas, zanahoria, cebolla; luego se compacta la masa y se envuelve en las hojas de achira y se cocinan al vapor.
Los Cuchi Chaquis
“Son una especie de tamales pequeños, elaborados con harina de maíz amarillo llamado shima; se mezcla la harina con manteca de chancho y otros ingredientes” (Encalada, Vázquez 2009, 6). Van envueltos en hojas de huicundos, son delgados y alargados.
Los Chumales
Se hacen con el maíz tierno desgranado, molido y amasado con condimentos de sal y dulce; esta masa se coloca en el centro de la hoja del choclo con quesillo amasado y rociado de achiote que le da una coloración perfecta. Se cocinan al vapor.
La Chicha de jora
Desde los más remotos tiempos, esta bebida es para nosotros la delicia más grande; su elaboración y su consumo tradicional se conserva hasta nuestros días. Se la preparaba con anticipación, para compartir en las reuniones, sean estas: familiar, social, religioso, cultural, mingas o trabajos comunitarios.
Páseme un pilchi[i] de chicha,
De esa que es bien chumadora,
Quiero olvidar mi desdicha,
Con chicha de pura jora.
Bebida preparad con el maíz muruchu o duro, con la jora obtenida, mediante el proceso de germinación, que después se seca y se tuesta para después procederá moler y obtener la harina de jora. Mesclando con agua hervida, poniendo la panela, en pedazos, la harina, todo estos ingredientes se depositan en las vasijas o tinajas, en las cuales se fermenta y después de varias horas, la bebida esta para servir. Al pasar los días la bebida comienza a espumarse y es ésta era la señal de que estaba lo suficiente madura o añeja, en el fondo del tinaco se concentra el jamchi o bagazo.
Anteriormente, se preparaba con avena, y con la pulpa del aguarongo, para ello se le debía sacar la parte blanca del esta planta, secarla y después molerla, obteniendo la harina que se cernía y aprovechaba en la preparación de la chicha de aguarongo (comunicación personal Julia Pesántez).
Sara sango
El maíz muruchu, tostado y molido fino, convirtiendo en harina, con la cual se ha de preparar el sara sango, poniendo en un recipiente los condimentos de sal y terminada la sazón, estando el agua hirviendo, la cantidad a ser preparada, por lo regular (poco), depositar la harina y permitir que absorba la preparación condimentada, removiendo en la olla de barro con la cuchara mama, de manera giratoria, con la finalidad de mesclar en su totalidad.
Choclo asado
La mazorca aun estando en su estado paruc (medio maduro), se retira las hojas y se coloca sobre las brasa, tostándoles y dando vuelta para permitir asarse, a esto se llama el choclo asado o tostado.
Tortilla de cloclo
Preparada con el maíz que aun no ha madurado completamente (paruc), desgranando y molido el choclo, obteniendo la masa, la cual han de mesclar con un chorrito de agua, sal y manteca, se forman las tortillas y colocadas sobre el tiesto de barro, el cual al estar en contacto con el calor, se caldea, y permite asar las tortillas de maíz.
Tortilla de harina de maíz
Con la harina de maíz, molida y cernida, se mescla con condimentos, manteca, sal, leche, huevos, se amasa forman las tortillas y la colocan en el tiesto y al igual que la tortilla de choclo, se tuesta en el calor del tiesto.
El Champus
Gachas, dulce de maíz pelado y cocinado a lo máximo, después le agregan harina de maíz “shima”, canela, panela y vuelven a hervir, en este proceso el mote se concentra con el dulce y se mantiene suelto, formando una colada. La comadre de la noche buena, convida en la fiesta de navidad.
Café de maíz
Con los granos de maíz seco, escogidos y tostados, dorados en la tostadora hasta oscurecerles en su color (negros); procedían a quitar las cascaras, después vueltos a tostar al punto de verlos negras, casi quemadas, para proceder a molerlas y depositando en el agua cuando hierve, obtienen el delicioso y aromático café de maíz, endulzado con panela, convidado con un plato de mote.
Harina de maíz
Tostado y molido en finuras, comprendido como la machica de maíz, el cual mesclado con el agua de panela, chahaur mishqui o dulce de la pulpa de penco, se obtenía el api o colada y se degustaba este componente nutritivo, y la harina cruda del maíz, utilizada para preparar la colada de maíz, mesclada con agua fría y depositado en el recipiente donde esta hirviendo el agua, moviendo continuamente y agregando especerías de dulce y agregando la panela o azúcar.
Morocho y morochillo
El maíz, depositado en un recipiente de agua caliente, humedecido y molido chancalla o grueso, retirado las cascaras y vuelto a moler más fino o sharo, con el maíz molido (morochillo), se preparan las comidas de sal y/o dulce, cocinado con condimentos de sal, para obtener la comida de sal y el con las especerías de dulce, tales como la panela o el azúcar, su cocción mas continúa y doble, porque al contacto del dulce, el morochillo, se endura por lo cual hierven por un espacio de tiempo adicional y el dulce morocho que es la bebida caliente a base de maíz cocido, hervido en leche con azúcar y canela.
[i] Pilchi, término kichwa que significa: embase pequeño hecho con la semilla del poto, cuyo centro es hueco.






